Cuarenta hectáreas de bosque nativo con miradores y cascadas, a 7 km de Futaleufú, capital mundial del rafting. Agua turquesa rodeada de montañas.
Energía solar, agua de vertiente y Wi-Fi en la casa. Te contamos exactamente cómo se vive aquí, sin sorpresas.
Luz y carga con paneles solares. Energía limpia, de día y de noche.
Agua natural de una vertiente del propio predio. Fresca y pura.
Conexión dentro de la casa. La señal de celular llega solo a puntos puntuales del predio.
Calefacción y fuego para las noches frías de la Patagonia.
No hay tiendas al otro lado del lago. Recomendamos traer tus provisiones desde Futaleufú.
Separás la basura: lo orgánico se composta en el lugar, el resto vuelve contigo.
Un dormitorio con cama doble, living con sofá cama y baño completo. Cocina equipada, estufa a leña, parrilla y un deck privado de cara a las montañas. Para tres.
Una de las mejores aguas blancas del mundo, a minutos del lago.
Kayak disponible para remar el Espolón a tu ritmo.
40 hectáreas de bosque nativo con miradores. A coordinar con el anfitrión.
Saltos de agua escondidos dentro del propio predio.
Agua turquesa para pescar o darte un chapuzón frente a la casa.
Noches de fuego bajo uno de los cielos más estrellados del planeta.
Las excursiones por las 40 hectáreas se coordinan con anticipación con el anfitrión.
Tu punto de partida: la capital mundial del rafting, en la Patagonia chilena.
A 7 km de Futaleufú. Dejás el auto en el estacionamiento gratuito: aquí termina el camino.
El anfitrión te cruza el lago hasta la casa. El momento en que el mundo queda atrás.
Una escalera de unos 10 m de desnivel sube del muelle a la casa. No es apto para sillas de ruedas.
Él mismo te cruza en barco y te recibe al llegar. Responde en menos de una hora y conoce cada rincón de las 40 hectáreas.
Arquitecto con 20 años de experiencia — diseñó y construyó esta casa con sus propias manos.
En el mismo sector del Lago Espolón vendemos Peumatrafkin: 23 hectáreas de bosque nativo para construir tu propio refugio en la Patagonia.
Hasta Puerto Calderón sí, con estacionamiento gratuito. Desde ahí solo se llega en barco: el anfitrión te cruza el lago en 15 minutos.
Sí: energía solar y Wi-Fi dentro de la casa. La señal de celular llega solo a puntos puntuales del predio, parte del encanto de desconectar.
Al otro lado del lago no hay tiendas. Conviene abastecerse en Futaleufú antes de cruzar y traer todas tus provisiones para la estadía.
No se permiten mascotas ni fumar, para cuidar el entorno natural y la casa.
Hasta 3 huéspedes. El camino del muelle a la casa tiene una escalera de unos 10 m de desnivel, por lo que no es apto para sillas de ruedas.
Disponibilidad, precios y reserva directa por WhatsApp, o en Airbnb. Te cruzamos en barco desde Puerto Calderón.